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Comer fuera de casa sin engordar en el intento

By 7 octubre, 2016 mayo 15th, 2019 No Comments

Trabajo, quedadas con los amigos, falta de tiempo… entre semana existen cientos de motivos por los que no podemos ir a casa a comer, y eso, si no controlas un poco lo que comes, puede acabar pasando factura en forma de unos kilitos de más.

En Velarte te damos unos cuantos consejos para que esas comidas improvisadas sean lo menos perjudiciales posible.

Improvisar no acaba sentando bien.
Lo ideal es poder planear con antelación el “menú” de la semana, teniendo un tiempo para cocinar tus platos como a ti te gustan. Recuerda que hay ciertos alimentos que no pueden faltar en tu dieta y otros de los que no es bueno abusar. Por eso, si sabes que vas a comer durante varios días fuera de casa, intenta planificar lo que vas a pedir en cada ocasión.

Tampoco te pases.
Lo bueno de comer en casa es que controlas las raciones. Pero muchas veces, cuando comemos fuera, pensamos que hay que comerse tooodo lo que nos ponen en la mesa. Si tienes hambre, adelante, disfruta del menús entero. Pero suelen existir otras alternativas como pedir sólo medio menú y no acabar hinchado como un globo.

La comida está para desconectar.
Nadie te va a quitar la comida del plato. Igual que en casa te gusta acompañar la comida de una buena conversación, has de intentar siempre la hora de la comida con calma. Ir con prisa sólo te servirá para no saborear lo que estás comiendo y que luego no te siente bien. Como dice el dicho, “tranquilidad y buenos alimentos”.

A falta de siestas, buenas son las sobremesas.
A todos nos gusta poder echarnos en el sofá, aunque sean diez minutos, después de comer. Pero no siempre podemos tener esa inmensa suerte. Por eso, has de procurar reposar la comida un rato antes de volver a la rutina. La sobremesa es el invento perfecto para empezar a hacer la digestión sin que nadie te atosigue.

Está claro que como en casa, en ningún sitio; pero a partir de ahora comer fuera no se te hará tan cuesta arriba. Ah, y si te ha entrado apetito leyendo este post, recuerda que siempre es bueno tener a mano unas Velarte, ¡que aproveche!