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Las dietas milagro y otros cuentos ¡cuídate sin sufrir!

By 16 enero, 2015 No Comments

Llevamos varios días hablando de lo importantes que son los propósitos para año nuevo. Y es que hay uno que casi todos tenemos: perder algo de peso. Entramos en internet, buscamos “dieta milagrosa”, nos parece genial, la imprimimos, la ponemos en la nevera y la empezamos: ERROR.

Regla número uno: Las dietas milagro no existen.

Regla número dos: Siempre que quieras seguir una dieta sigue primero la regla número uno.

Hoy en día puedes encontrar en la red anuncios que dicen cosas como “la dieta milagro que los médicos no quieren que conozcas”. Si un profesional de la salud no quiere mostrarte algún tipo de dieta se deberá a que muy beneficiosa no debe de ser.

Como es lógico, todos queremos bajar rápido de peso y cumplir nuestros objetivos a muy corto plazo. Pero en este caso, lo bueno se hace esperar.

La perdurabilidad de los efectos de estas dietas suele ser bastante corta. Con el agravante de posible efecto rebote, con lo que acabas con más kilos que los que tenías antes de empezar.

La dieta de la alcachofa, la dieta del pomelo, la dieta de la mentira. No existen los alimentos buenos ni malos, ni es recomendable prohibirnos el consumo de un grupo de alimentos. Para tener un aporte calórico y vitamínico total hemos de comer equilibradamente.

Olvídate de la auto-dieta. Igual que no es bueno automedicarse, tampoco es saludable empezar una dieta sin consultar previamente con un profesional que te plantee un régimen personalizado. Cada cuerpo es un mundo, con sus medidas, características y necesidades propias. No todo lo que encuentras por internet vale, y posiblemente muchos de esos remedios milagrosos no serán beneficiosos para tu salud.

No existe eso de “usted adelgazará sin esfuerzo”. Lo sentimos, pero quien algo quiere, algo le cuesta. Y cuidado con la palabra “natural”, cualquier producto que la lleve en su etiqueta no tiene porque ser mejor. El carbón también es natural y nadie se lo pone en la ensalada.

Hay que tener en cuenta que nuestro peso ideal ha de ser siempre un peso saludable.

En resumen, antes de empezar ninguna dieta, empieza a comer un poco menos de cantidad, pero de manera equilibrada; sin dejar de lado el ejercicio físico. Y no olvides contar siempre con la ayuda y la opinión de profesionales cualificados como médicos, dietistas o nutricionistas. Ellos saben más que el señor Dukan o cualquier página de internet.

Ya lo sabes, antes de cambiar tu alimentación, cambia tus hábitos por unos más saludables.