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¡OÍDO COCINA! Los beneficios de comer con música

By 5 noviembre, 2015 No Comments

Si crees que en la cocina está ya todo inventado, te invitamos a afinar el oído. Los estudios de la Universidad estadounidense de Cornell publicados en la revista Psychological Reports, apoyan que la música y el ambiente en el que nos disponemos a comer, influyen directamente en nuestra digestión.

Todo nuestro entorno tiene un impacto directo en nuestras emociones. Dime cómo te sientes y te diré cuántas calorías consumes. Nuestro estado interno afecta a nuestra cantidad de saliva, a nuestros ácidos estomacales, a la presión sanguínea… en definitiva, a comer más o menos, y mejor o peor. Por lo visto, pese a lo que se piensa, comer relajadamente acompañados de una música armónica hace que ingiramos unas 175 calorías menos, de media, en cada ingesta y podamos disfrutar muchísimo más del placer de comer. Hacerlo con estrés nos hará comer una quinta parte más y no utilizaremos los cinco sentidos para saborear el momento.

Sin embargo, si decidimos ver la tele entre cucharada y cucharada, nos abstraemos y nuestro organismo no detecta que estamos saciados. Esto nos convierte en un pozo sin fondo, que luego nos pasa factura en forma de pesadez o indigestión. Así que, la mejor digestión ya no depende únicamente de lo que comamos. Lo mejor es acompañar el momento con una luz tenue, chill out de fondo y un buen ánimo interior.

Cada vez son más los restaurantes que buscan similitudes entre su comida y la música. Y la cambian, en función del menú, creando así una combinación perfecta entre plato y canción. Os animamos a que practiquéis en casa el “maridaje musical”.
Por cierto, ¿qué tipo de música le pondrías a cualquiera de nuestras deliciosas Velarte?

Comáis, merendéis o cenéis, la mejor banda sonora la ponéis siempre vosotros con vuestro ánimo. 🙂Se credi che in cucina sia stato già inventato tutto, ti invitiamo ad affinare l’udito. Gli studi dell’Università statunitense di Cornell pubblicati sulla rivista Psychological Reports, sostengono che la musica e l’ambiente in cui mangiamo, influiscono direttamente sulla nostra digestione.

L’ambiente ha un impatto diretto sulle nostre emozioni. Dimmi come ti senti e ti dirò quante calorie bruci. Il nostro stato d’animo agisce sulla saliva, gli acidi gastrici, la pressione sanguigna… insomma, su mangiare di più o di meno, meglio o peggio. A quanto pare, a dispetto di ciò che si pensa, mangiare in relax con musica armonica fa sì che ingeriamo in media 175 calorie in meno in ogni pasto e godiamo di più del piacere di mangiare. Mangiare in situazioni di stress ci fa ingerire una quinta parte in più di cibo e non ci permette di usare i cinque sensi per goderci il momento.

Tuttavia, se decidiamo di guardare la TV tra una cucchiaiata e l’altra, ci astraiamo e il nostro organismo non percepisce che siamo sazi. Ci trasformiamo in un pozzo senza fondo e ne paghiamo le conseguenze con gonfiore o indigestione. Quindi, la migliore digestione non dipende più esclusivamente da ciò che mangiamo. È meglio accompagnare i pasti  con una luce fioca, chill out di sottofondo e buon umore.

Sempre più ristoranti cercano somiglianze tra il loro cibo e la musica e la cambiano a seconda del menù, creando così una combinazione perfetta tra piatto e canzone. Vi invitiamo a mettere in pratica a casa il «connubio» musica e cibo.

A proposito, che tipo di musica metteresti come sottofondo ai nostri deliziosi snack Velarte?

A pranzo, a merenda o a cena scegliete voi la colonna sonora migliore e il vostro stato d’animo. 🙂